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Irene y el último dragón

Actualizado: 25/11/2025 23:28 204 visitas
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Portada: Irene y el último dragón

El mundo debería ser de otra forma... pero ¿qué hacemos mientras no lo sea?


Isabel Díaz Ayuso (presidenta de Madrid por el PP) saca una campaña diciendo a los jóvenes que tengan cuidado con el envío/publicación de contenido pornográfico sensible de su cuerpo por Internet, e Irene Montero salta diciendo que decir esto es machista por poner el foco en las víctimas, en las mujeres.

Pero yendo más allá, afirmó que en un mundo en el que hay violadores, tiene que dejar de haberlos:

Claro, esto lo dice un niño pequeño y lo que haces es sonreír y acariciarle la cabeza mientras dices "ayyyyyyyyyy"...

Pero esta chica fue Ministra de Igualdad y ahora es eurodiputada.

Debería dejar de haber guerras.
Debería dejar de haber crímenes.
Deberían dejar de mentir los políticos.
Deberían saber bien la coliflor (que ya en su día, cuando se cometía la absurda guerra contra la pizza con piña, yo siempre defendí mi postura de que el verdadero enemigo era la coliflor, y se me ignoró completamente).

Pero el mundo no es así. No digo que nunca llegaremos a tasas de paro/criminalidad y demás desgracias bajas (que no nulas, crimen y paro siempre habrá), pero de momento hay lo que hay, y si no hacemos nada estaremos negando la realidad, y luego no tendremos derecho a protestar.

Porque aquí se está confundiendo (démosle el beneficio de la duda y vamos a pensar que se confunde y no que nos toma por idiotas) la culpa con la responsabilidad.

Si a mí por la calle me roban el móvil, la culpa no la tengo yo, solo faltaría. Obviamente la culpa la tiene el ladrón. Pero la responsabilidad de que no me lo roben la tengo yo, que soy quien debe cuidar mis pertenencias. ¿Significa eso que no tengo derecho a caminar tranquilamente por la calle? Claro que lo tengo, pero si voy por un sitio con cierta tasa de crimininalidad, estoy asumiendo un riesgo. Lo que no puedo hacer es negar la realidad.

¿No tengo yo derecho a bañarme en el mar de Florida? Por supuesto que sí, pero si me meto yo voluntariamente a sabiendas de donde me estoy metiendo, si luego me muerde un tiburón, no puedo quejarme; yo tengo la responsabilidad, y el tiburón la culpa de morderme.

Y como a estas alturas te estarás preguntando porqué la imagen de portada, qué narices tiene que ver esto con la película de Raya y el último dragón, pues es porque conforme me enteraba de esto, conforme veía que Irene Montero aboga por un mundo ideal, sin crimen, donde todos confiemos en todos para no dar malas vibras y de esta forma se acaben los conflictos, a mí me recordó a la escena final, donde Raya decide confiar y dar el primer paso:

Y lo mismo me recuerda a la peli de Raya que a la saga de la Cuarta Gran Guerra Ninja de Naruto Shippuden: ¡todos los países del mundo se unieron! Correcto, porque había semejante enemigo común que tuvieron la suficiente cabeza para admitir que si no se unían, perderían todos. Y lo mismo con Raya.

Me temo que Irene, una lluviosa tarde de domingo, se sentó con sus niños en el sofá y vieron juntos esta película. Y, al llegar al final, se le iluminaron los ojos cuales topacios pensando que acababa de descubrir la solución a todos los problemas habidos y por haber.

Por desgracia (o por fortuna más bien) no estamos en ese punto, no han venido los alienígenas a conquistarnos y no nos vamos a unir todos y ser buenas personas por la cuenta que nos trae.

Así que dios me libre de defender al PP, pero como bien dijo Mariano (que en paz descanse Eduargo Gómez)...

P.D.: no, por desgracia no creo que nos uniéramos todos aunque vinieran los extraterrestres. Más bien los poderosos huirían como en la película No mires arriba...

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